SOLSONA
Solsona
es la capital de la comarca del Solsonés. Los primeros pobladores de Solsona
tienen su origen en el neolítico, pero el origen de la ciudad actual hay que
situarlo en el siglo X, creciendo al entorno del castillo y del monasterio.
El año 1593 fue creado el Obispado de Solsona y un año mas tarde, el rey Felipe
II le concedió el título de ciudad. Solsona mantiene la estructura de cuando
estaba amurallada y conserva tres portales de entrada: el del Pont, el del Castell
y el de Llobera, así como también conserva algunas partes de la muralla y el
Pou de Gel, lugar donde se almacenaba el hielo para su conservación.
La oferta
cultural está ampliamente representada por los museos Diocesà i Comarcal y el
del Ganivet i Eines de Tall; así como también por un conjunto de edificios de
gran valor arquitectónico como la catedral, de estilo gótico y que conserva
los tres ábsides y el campanario del templo románico consagrado en 1163. En
su interior se encuentra un retablo barroco dedicado a la Mare de Déu de la
Mercè y la imagen de la Mare de Déu del Claustre, talla de piedra del siglo
XII. El Palacio Episcopal es un edificio neoclásico, donde se encuentra el Museo
Diocesano y Comarcal con importantes piezas del románico, del gótico y del renacimiento,
y también una sala dedicada a esculturas de sal de Cardona. La visita por Solsona
debe tomarse con calma disfrutando del paseo por sus calles y plazas como la
de Sant Joan, contemplando edificios como el Ayuntamiento, del siglo XV; o el
Palacio Llobera, ejemplar típico de casa catalana del siglo XVI.
En un radio
de menos de cuatro kilómetros, Solsona ofrece rincones llenos de atractivo,
como el parque de la Mare de la Font, espacio natural para toda la familia;
el Castellvell; el santuario del Remei; también numerosas fuentes, iglesias
románicas y otras construcciones, como el puente de l’Afrau, antiguo acueducto.
Es posible llegar a estos puntos de interés y a otros muchos a pie, en
bicicleta o en coche. La información sobre rutas la encontraran en la
Oficina de Turismo.
OLIUS
- CLARIANA DE CARDENER - NAVÈS
En el municipio de Olius, a pocos kilómetros
de Solsona, se encuentra un notable ejemplar del románico lombardo del siglo
XI, la iglesia de Sant Esteve de Olius, un edificio de una sola nave, con una
cripta bajo el altar formada por tres pequeñas naves sostenidas por seis columnas.
A pocos metros de la iglesia, se encuentra el cementerio de estilo modernista,
inaugurado el año 1916 y diseñado por Bernardí Martorell, donde destacan las
tumbas excavadas en la roca. En Clariana de Cardener nos sorprende la capilla
de Santa Àgata, de una sola nave y de ábside semi-circular, construida en el
siglo XI, aunque su consagración se pospuso al siglo XII. Y muy cerca está el
pantano de Sant Ponç. Al norte del municipio de Navès, colindando con la vall
de Lord, el pantano de la Llosa del Cavall ofrece parajes naturales de gran
belleza. Recorriendo el municipio de Navès, nos adentramos en la Cataluña antigua.
Pasando por el castillo y la iglesia de Besora, documentados en el siglo X,
llegamos al paraje natural i zona protegida de Busa, un auténtico mirador situado
a 1.526 metros de altitud. Andando unos 20 minutos se llega al Capolatell, una
auténtica isla natural que sirvió de prisión militar durante la guerra contra
los franceses.
La iglesia de Santa Margarita de Navès conserva restos arqueológicos.
El curso del río Aigua d’Ora nos lleva al monumento del Conde Guifré, al puente
románico, al ecomuseo, formado por un molino y un aserradero, activado por la
fuerza del agua. Todo puede visitarse; así como en la antigua escuela, una exposición
de utensilios, utilizados antiguamente en estas actividades. El antiguo monasterio
de Sant Pere de Graudescales es otro ejemplo del románico lombardo del siglo
XI, con tres ábsides y cimborio octavado.
LLOBERA
- CASTELLAR DE LA RIBERA - PINELL
Llobera y Pinell de Solsonés son municipios
que en tiempos de "moros y cristianos" habían sido peligrosas tierras
de frontera. Vestigios de este pasado son las torres de defensa, como la de
Peracamps, Vallferosa y Sallent. Construidas en los siglos IX y XII, aun se
levantan orgullosas en medio del paisaje. La mas colosal de las torres es la
de Vallferosa, cilíndrica y de unos 30 metros de altura, a la que se llega andando
unos 30 minutos. En el recorrido por estos municipios, podemos contemplar el
dolmen de Llobera, uno de los mas grandes y bien conservados de Cataluña, al
cual se llega andando unos 10 minutos; pequeños pueblos como Sant Climenç
de Pinell, con el conjunto arquitectónico formado por la iglesia del siglo XII,
una casa señorial con emblemas heráldicos y la Vila Closa. Otro de los atractivos
lo brindan los restos de la antigua iglesia románica de Madrona. Castellar de
la Ribera también ofrece al visitante construcciones históricas como la iglesia
de Sant Julià de Ceuró, del siglo XI; la de Sant Andreu de Clarà, del siglo
XII; la necrópolis de Ceuró, 4000 aC; el conjunto de dólmenes del Llor
y los de el Clot del Solà. Y en el núcleo de Castellar de la Ribera, la iglesia
de Sant Pere también muy cerca, en el edificio del ayuntamiento, se puede visitar
la antigua escuela. Que estuvo activa del 1940 al 1973, y que es testimonio
de lo que fue la enseñanza de aquella época en las zonas rurales.
ODÈN
- LLADURS
El misticismo que genera el paisaje en estado puro del municipio
de Odén ha dado lugar a leyendas de brujas y otros seres míticos. Lugares
como el forat de la Grallera o el pla de Marcús, han sido paso y escondite
de los antiguos contrabandistas. En Cambrils, las antiguas salinas son un punto
de interés junto con la fuente salada, la capilla del Remei y los restos del
castillo, a la vez son puntos de partida de numerosas excursiones a pie, en
BTT y también a caballo. Otros lugares de interés pueden ser el mirador de Serra-seca,
la roca en forma de elefante que como su nombre indica parece un gran animal
al lado de la iglesia de Sant Quintí, la fuente del mismo nombre, también las
coves dels moros o ca la Rita, que es una casa construida en la pared de la
roca. La espeleología está presente: en la sima de Montserrat Ubac y en las
rocas de Canalda hay numerosas vias de escalada. Un paisaje exuberante es el
que contemplaremos desde los restos del castillo de Odén y desde la iglesia
románica de Santa Cecília. Canalda es un pequeño núcleo de población muy pintoresco.
La población de Lladurs es básicamente rural y vive diseminada en masías; uno
de sus principales atractivos son los espacios naturales. A sus bosques de pinos,
robles y encinas, hay que añadirles bellos rincones modelados por el agua. Un
claro exponente de los caprichos del agua es el Pont del Clop, en el curso
del río la Ribera Salada donde se encuentra el campo de golf. Las fuentes de
Lladurs, los restos del castillo medieval, el pont de l’Afrau, o iglesias como
la de San Sadurní de La Llena (siglo XI), Santa Eulàlia de Timoneda (siglos
XII – XIII), la de Montpol o el santuario de Massarrúbies son claros exponentes
de su patrimonio. Gran parte del recorrido del ruta de los cátaros, o los senderos
de gran recorrido GR7, GR1 pasan por Odén y Lladurs.
RINER
- PINÓS - LA MOLSOSA
Uno de los mayores atractivos que ofrece el municipio
de Riner es el Santuario del Miracle, lugar donde se apareció la Virgen a unos
pastorcillos el 3 de agosto de 1458. Las construcciones más antiguas son la
Casa Gran y la iglesia, que corresponden a los siglos XVI y XVIII, pero lo más
importante es el monumental retablo barroco del altar mayor, obra del escultor
Carles Morató, de medianos del siglo XVIII, a través del cual se puede acceder
al camarín de la virgen. El monasterio es atendido desde el 1901 por monjes
benedictinos procedentes de Montserrat. Otros puntos de interés son los pequeños
pueblos de Su y Freixinet o construcciones como la iglesia de Sant Martí y la
torre de Riner, de 18 metros de altura. La Molsosa es tierra de agricultores,
cargada de historia, con la iglesia parroquial de Santa Maria, documentada en
el año 1008 y con restos de un antiguo castillo. Una de las poblaciones es
Prades, con calles y plazas de piedra perfectamente conservadas. Pinós cuenta
con el santuario de Santa Maria, que es uno de sus principales atractivos y,
a pocos metros, se encuentra una "rosa de los vientos" esculpida en
una piedra que indica que está justo en el centro geográfico de Cataluña. Ardèvol,
la población mas importante del municipio y con una gran vitalidad cultural
se reconoce por la gran torre de defensa situada en medio del pueblo, una torre
anteriormente cilíndrica y que al derrumbarse quedó al descubierto la mas antigua,
que es cuadrada, siendo la única de la comarca a la que se puede subir. Esta
tierra ha sido cuna de brillantes militares carlistas como los de la familia
del general Tristany enterrado en Ardèvol. También destacan la iglesias de Sant
Pere y Sant Miquel de Vallmanya.
SANT
LLORENÇ DE MORUNYS - GUIXERS - LA COMA
Estos tres municipios forman el
valle denominado la vall de Lord. Sant Llorenç de Morunys tiene sus orígenes
en una comunidad de clérigos de finales del siglo IX. Pero desde el siglo XIV
hasta medianos del XIX fue conocido por los trapos de lana llamados piteus;
era de tal importancia esta industria, que al pueblo antiguamente se le denominaba
Sant Llorenç dels Piteus. En este momento tiene fama por el turismo, sus embutidos
y por las setas que crecen en sus bosques, sin olvidar el conjunto arquitectónico
del monasterio, la iglesia parroquial de estilo románico, el altar barroco dels
Colls, el órgano -uno de los mejor conservados y actualmente en funcionamiento-,
los retablos renacentistas y el claustro. La iglesia de la Piedad, el puente
de Vall-llonga y los portales de acceso que se conservan en esta población son
otras construcciones de interés. La Coma i La Pedra es otro de los municipios
que forman este valle, uno de los más conocidos por la estación de esquí alpino
de Port del Comte y por su cercanía a la de esquí de fondo de Tuixén-La Vansa.
Cabe destacar las fuentes del Cardener, lugar donde nace el río del mismo nombre
con una zona de ocio y descanso. El pintoresco pueblo de la Coma merece una
visita y también la font Puda, el agua de la cual, es conocida por sus
propiedades curativas. En esta zona el verde de la vegetación se funde con el
blanco de la nieve, el gris de iglesias y ermitas, como Santa Magdalena de les
Tragines, Sant Martí de Casabella o la de la Pedra, junto con los restos del
antiguo castillo del siglo XIV. Guixers es un municipio de población dispersa,
donde sierras como la de Montcalb o els Bastets y senderos debidamente señalizados
invitan al excursionismo. En Coll de Jou hay un área de recreo y el mirador
de la Creu del Codó. También cuenta con el Santuario de Puig Aguilar y el Santuario
de Lord, al cual se llega andando unos 20 minutos, donde se puede visitar la
iglesia y la Mare de Déu de Lord, del s. XVII. Este santuario es el que da nombre
a este valle y es centro de devoción popular. Importantes iglesias románicas
como Sant Serni de Vilamentells, Santa Creu d’Ollers y otras muchas. La vall
de Lord dispone de un gran numero de rutas marcadas para recorrer a pie, y para
los amantes del BTT, cuenta con un Centro BTT de rutas circulares de diferentes
dificultades.